Hoy me contaron esta historia.
Era el examen recepcional de una estudiante de enfermería. Le fue mal a la pobre, no fue convincente, le hicieron preguntas y no contestó varias, etc. Al final del examen los sinodales pidieron a todos salirse del aula excepto a la chica.
No te podemos aprobar; Porqué no; Vemos muchos errores en tu tesis, y no contestaste preguntas fundamentales para aprobar, lo sentimos mucho, no te podemos dar el título, ya que no te vemos completamente preparada; No por favor, no me pueden hacer esto, mi familia me preparó toda una fiesta para celebrar, vinieron parientes de Estados Unidos, hasta el mariachi esta esperando afuera, no me hagan esto; No podemos, le dijeron, no podemos aprobar a alguien que pueda poner en peligro la vida de muchas personas, lo sentimos, no apruebas.
La chica se quedó pensando y fue hacia la puerta, salió y les gritó a todos; Ya pasé!; todos empezaron a festejar. Los sinodales salieron y los parientes de la chica les agradecieron todo, hasta los invitaron a tomar algo, una copita de champagne o degustar algún canapé. Pero los maestros estaban extrañados de todo y se fueron.
Meses después le chica volvió a presentar otro examen, ahora lo hizo sola, y aprobó.

No hay comentarios:
Publicar un comentario