
Varias personas me han preguntado sobre el verdadero origen de thehinduboy. No sé porqué pero siempre evado la pregunta. Pero está vez no será así. Esta será la primera y última vez que hable al respecto.
Resulta que en 1936 mi abuelo conoció a su verdadero padre. Se llamaba Adhiraj. De origen indú. Vino de visita a México una vez en 1911. Conoció a la que fue mi bis abuela en un pueblo de Veracrúz, cuando Adhiraj buscaba donde cenar y mi bis abuela era una adolescente que atendía las mesas en una humilde cenaduría concurrida gracias a las ricas corundas y al atole que servían. No sé como le habrá hecho el turista indú con el idioma pero meses después crearon a mi abuelo. Al poco tiempo de haber nacido, en plena revolución, Adhiraj tuvo que ser desalojado del país para regresar a la India. El creyó que jamás volvería y cada año mandaba una carta a México. Algunas jamás llegaron. De todas maneras las cartas que llegaban eran leìdas por Sara, hermana de mi bis abuela, pues mi bis abuela no sabia leer. Ella jamás hizo por llenar documento alguno en el registro civil para darle a su hijo un nombre, un apellido, una identidad caray. Simplemente lo llamó Manuel. Ya con el paso del tiempo se dieron cuenta que mi abuelo no tenia apellido, pues mi bis abuela no tenía buena memoria; lo único que recordaba era que su apellido empezaba con Gu. Así que cuando lo tuvieron que registrar a mi abuelo, entre que la mamá no se acordaba del apellido del papá y no había documentos oficiales, todos propusieron que quedara aunque sea un pequeño rastro del verdadero apellido, que coincidía con la primera sílaba del apellido materno de mi bis abuela, que era nada más y nada menos que Guzmán. Por lo que veo registro civil nunca se dio cuenta de nada.
Mi abuelo desde pequeño se dedico al campo. Fue hasta la edad de 13 años cuando emigró a la ciudad de México. Nunca supo nada de su padre hasta, como ya dije, 1936. Adhiraj regresó por 3 días a México, tras un viaje de trabajo que realizó a los Estados Unidos. La verdad no sé de que trabajó él en la India, pero cuando tuvo la oportunidad de venir para América, vino a ver a mi bis abuela; a escondidas me imagino, pero le dio la oportunidad a padre e hijo de conocerse. Esa fue la primera y última vez que se vieron a los ojos. Pocos años más tarde murió mi bis abuela; que falta de respeto, hasta ahora vengo a decir como se llamaba: María del Pilar.
Bueno, para ese entonces mis abuelos estaban arraigados en plena capital, en una pequeña casa cerca de parque Cañitas y el histórico Árbol de la noche triste. Tuvieron 12 hijos: Victoria, Nestor, Teresa, María, José Manuel, Luis, Guillermo, Cristina, Francisco, Isabel, Alejandro y Magdalena. No sé como le hizo mi abuelo, trabajando de pintor o carpintero, pero nunca faltó comida ni agua en casa de mi abuelita. Qué cabrón era mi abuelo. En fin cuando sus hijos, o sea mis tíos, preguntaban por el papá de su papá, mi abuelo siempre les decía que era un hombre que vivía muy lejos en un lugar llamado India. Yo creo que mi abuelo no tenía ni mínima idea donde quedaba dicho lugar. Sin embargo, en plena India, la salud de Adhiraj fue deteriorándose poco a poco y murió de cáncer en 1964 en Nueva Delhi, según lo que contó mi abuelo. Lo fantástico fue que heredó sus pertenencias a sus 9 hijos que tuvo. 8 de ellos originarios de la India, excepto uno, mexicano, mi abuelo. Le mandó desde la India discos de música hindú, esa fue la parte de la herencia que le correspondió.
Mi abuelo apenas y sabia leer y escribir, y era demasiado pobre para tener un tocadiscos en casa. Asi que nunca los escuchó hasta muchos años después, cerca de 1970, cuando su mejor amigo, Aurelio, le regaló el día de su cumpleaños un tocadiscos. Fue en ese momento cuando todos escucharon por primera vez la música indú heredada. Mi padre dice que lo escucharon por unos instantes y, como no estaban acostumbrados a ese tipo de sonidos mucho menos mis abuelos, que gustaban más de música regional, maracas y rancheras, quitaron el acetato.
Los discos no se volvieron a escuchar hasta el 14 de octubre de 1994, día en que enterraron a mi abuelo. Ese fue una de las cosas que pidió antes de morir, escuchar los acetatos, recordar pues a su padre, decirle Adiós, aunque su padre ya lo estaba esperando del otro lado.
Mi padre fue el sexto hijo de los 12 que tuvieron mis abuelos. A cada uno les tocó, algo simbólico como un reloj de los 40, un baúl con muchos guaraches pequeños para niños que mi abuelo hacía y vendía al final de su vida; llaveros de botitas de cuero; varios carteles de corridas de toros; su sombrero favorito, un tocadiscos junto con unos cuantos discos de música hindú, que le tocaron a mi padre.
Durante mi infancia mis padre solía poner cuatro acetatos continuamente: Sargento Pimienta, (en cd de los Beatles con mucha influencia Hindú, o sea, en un plano más religioso); Revolver, obviamente un disco de éxitos de Janis Joplin; los Rolling Stones etc. Ahora que toco el tema, yo me acuerdo de mi padre con estas canciones: Cry Babe de Joplin, Mother, de Lennon, Satisfaction de los Stones, Penny Lane de los Beatles y música hindú. Crecí escuchando esa música pero no me di cuenta que la traia en los oidos hasta el día que deje el super nintendo y escuché por primera vez All Apologies de Nirvana, (Wooow!), Enter Sadman de Metallica, Fade Into You de Mazy Star, You Ougtha Know de Alanis, Zombie de los Cranberries etc.
Fue hasta el año 2001 mientras buscaba algo en la casa entre esos lugares donde hay cosas viejas, reliquias y recuerdos de la familia, cuando hallé esos discos de música hindú. Es música increíble, te relaja, te transporta, te hace da sensaciones cosas que ninguna otra música te brinda. Fue desde entonces que me puse a investigar sobre la India un poco más a fondo. Nunca he ido, pero es un país fascinante. En 70% de los mejores fotógrafos de toda la historia han hecho trabajos ahi. Es un país que atrae sin lugar a dudas, un país que me atrae como un imán. Ya en el 2002, Oasis lanzó un sencillo titulado The Hindu Times. Nada que ver con el titulo al parecer, pero es una canción que tiene el sonido típico - característico - pedante de la banda, o sea que, me gusta bastante. Cuando creaba mi cuenta de correo de internet no sabía que poner, pero escuchaba esa canción y se me vino toda esta historia a la mente, fue por eso que me bauticé desde ese día como el niño hindú.
Por último, no hace mucho vi la película Nacidos en el Burdel. Un documental de la fotógrafa Zana Brisk. Ella a través de enseñar fotografía a los niños indúes usando cámaras poket, se adentra al mundo de la prostitución de la India. La fotógrafa consigue realizar el documental y además, una exposición en Londres o Amsterdam (creo), de las fotografías tomadas por los niños de la India.

No hay comentarios:
Publicar un comentario