Aquí viene lo mejor. Habrá un aparato que mezcle, decodifique y reproduzca los datos almacenados de ambas cosas. Es decir, así como la información ambiental es decodificada por nuestros sentidos para poderla oler, ver o sentir; o las mismas señales de radio, televisión, celulares, los datos wav y mp3, estos datos capturados podrán decodificarse y reproducirse en un aparato al que llamarán MyD.
En un principio se verán sólo imágenes (llamadas Myds). Serán como especie de fotogramas de una película vieja y dañada, con poca nitidez; serán imágenes ilógicas, fuera de contexto y serán muy difícil de interpretarse, pues en un principio MyD no será muy preciso y lo que se registrará será un mero collage desordenado de imágenes, algo asi como un disco compacto dañado, o un dvd deteriorado Pero con el tiempo los resultados serán más efectivos, logrando que el reproductor MyD pueda hilvanar pulso por pulso, dato por dato, y sincronizarlo con los datos de los movimientos oculares hasta que se pueda construir y distinguir imágenes más precisas y claras. Con el paso del tiempo, Myd será cada vez más efectivo y podrá reproducir más Myds por sueño.

Los sueños y pesadillas de las personas podrán ser vistos en una primera etapa en blanco y negro, pero luego se incorporará el color, y posteriormente el sonido. Pero todo esto llevará décadas y décadas.
Dicho reproductor será pieza crucial para la ciencia; la psicología y psiquiatría comprenderán infinidad de misterios actuales sobre la mente humana; la ciencia forense y departamentos de detectives encontrarán pistas sobre casos no resueltos mediante los sueños de los asesinos.
No pasará mucho tiempo y Myd se convertirá e un producto comercial. Se podrá grabar y reproducir los sueños desde el hogar. Ver lo que soñaste será tan natural como ver un video de tu boda en la comodidad de tu casa. Los sueños se podrán grabar en reproductores caseros, grabarlos en formatos especiales, reproductores portátiles para mostrarlos a los amigos, Oigan, ayer tuve un sueño rarísimo, vengan a verlo.
Podrán decir que estoy loco, pero alguna vez vez se rieron de Julio Verne.

No hay comentarios:
Publicar un comentario