Ya había visto un día antes a la pareja de bailarines de tango, pero no llevaba la cámara.
Al día siguiente regresé a la Plaza Mayor sólo para hacer la foto; ya la tenía en la cabeza.
Cuando llegué ya sabía en donde tenía que ubicarme y como iba a encuadrar. Al principio la pareja estaba bailando muy distante a mi, pero me resistí a moverme. Disparé varias veces y repentinamente la pareja se acercó. Tenía la foto justo frente a mi, sólo fue cosa de disparar, levantarme e irme.


3 comentarios:
Esa foto me encanta.
Estoy pensando seriamente escribir algo sobre tu fotografía, después te comento mejor. Por cierto, esta es la primera vez que entro a tu blog, no había tenido oportunidad antes. Voy a ponerlo en mi lista de links.
Un abrazo, ya sabes.
wow!!! sabes donde enfocar tu camara!
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